¿Cuánto huele la basura que producimos?

26/01/2018

Por un lado, la tecnología NIR utiliza la radiación procedente del infrarrojo cercano para revelar la composición química de los desechos orgánicos durante el compostaje, con la ventaja de que no es invasivo, es decir, no altera los elementos que analiza. Con esta información que revela el NIR, se crean modelos predictivos que estiman el olor sin la necesidad de muestrear.

Para ello, los investigadores evaluaron el proceso de compostaje en un dispositivo denominado respirómetro que determina el consumo de oxígeno de los microorganismos que degradan la materia orgánica, y han analizado algunas de las variables que entran en juego en todo este proceso: temperatura, concentración de olor, tasa de emisión odorífera a la atmósfera y caudal de aire que pasa por la materia. 

Este nuevo método, que durante los próximos meses será estudiado a escala industrial, evalúa las tasas de emisión de olor de una forma más rápida y económica y podría contribuir a mitigar el impacto oloroso que genera el compostaje, un proceso que en la actualidad se antoja indispensable y que trata de dar una nueva vida a los millones de toneladas de materia orgánica que cada día genera el ser humano. 

Cerrar [X]Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y recopilar datos estadísticos sobre hábitos de navegación. El uso de cookies es necesario para la notificación de incidencias. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies